Los ricos también lloran

 

En 1979 México, el mayor productor de telenovelas por aquel entonces, lanzaba un melodrama con este título tan llamativo. Y la verdad es que tuvo mucho éxito porque la idea de que los ricos no sufren y son más felices que los pobres es algo que no podemos evitar pensar. Y, en promedio, también pensamos que los países más ricos son más felices que los países pobres. Pese a ello, la creciente riqueza nacional no siempre es acompañada por una creciente felicidad nacional. Esta es la famosa Paradoja de Easterlin, llamada así por el economista Richard Easterlin, el primero en observar un fenómeno desconcertante: entre 1946 y 1970, Estados Unidos registró una notable expansión económica. Sin embargo, los sondeos no mostraban ningún aumento en la felicidad durante todo este auge de la posguerra.

En marzo de este año se presentó el Informe 2016 sobre la Felicidad Mundial —World Happiness Report 2016 Update— y sus resultados parecen apoyar la teoría de Easterlin.

Los tres países más felices del mundo son Dinamarca, Suiza e Islandia. ¿Y son ellos los más ricos según el Banco Mundial? No. En cuanto al PIB, Dinamarca está en el puesto 35, Suiza en el 20 e Islandia ¡en el 118!

¿Qué tienen en común? Ya se ve que no es sólo cuestión de dinero. Según algunos de sus autores el informe también valora otros aspectos como el apoyo social que reciben sus habitantes o la generosidad que experimentan.

Uno de los expertos que trabajó en el informe es Jeffrey Sachs, economista y doctor, profesor de Harvard y Columbia, asesor especial del Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-Moon. Sachs —considerado como una de las 100 personalidades más influyentes del mundo— explicó: “¿Qué quiere decir esto? Que, por supuesto, tenemos que cuidar de nuestros intereses pero que no actuamos como seres humanos cuando no nos preocupamos del interés de los demás. ¿Y si no vivimos esa filosofía hoy cuándo lo haremos?”

El informe sobre la Felicidad Mundial señala que hay otros factores clave para la felicidad como la familia, los amigos o el trabajo. 

El factor que menos favorece la felicidad, lógicamente, es la guerra. No es de extrañar que Siria, por ejemplo, sea el penúltimo de la lista y Burundi, el último. 

Y los países más ricos, ¿cuán felices son? Los países con el PIB más alto, según el Banco Mundial, son Estados Unidos, China y Japón. Sin embargo, sus puestos en el informe de la Felicidad Mundial son el 13, 83 y 53 respectivamente.

¿Y Ecuador? Nuestro país ocupa el puesto 61 en cuanto al PIB y 51 en cuanto a la felicidad. O sea que somos menos ricos que las grandes potencias asiáticas pero más felices que ellos. ¡Vaya!

SOBRE LA AUTORA

Patricia León González es Master en Dirección de Empresas MBA por el IDE Business School y Licenciada en Sistemas de Información por la Escuela Superior Politécnica del Litoral.

 

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