¿Sabía que las malas noticias en la mañana sí influyen en su trabajo?

 

¿No ocurre que cuando usted se levanta por la mañana lo menos que quiere es escuchar malas noticias? Ese mecanismo de defensa que nuestra mente produce realmente tiene su razón de ser: va a influir en su salud y en su rendimiento durante el día. Pero además está comprobado científicamente que es así.

Un estudio realizado en el 2012 por los escritores Shawn Achor y Michelle Gielan con la Universidad de Pensilvania  encontró que solo unos minutos de noticias negativas afectan significativamente el estado de ánimo de quien las recibe. En el 2015 el estudio se amplió con un experimento muy interesante.

110 personas fueron puestas aleatoriamente en dos situaciones distintas: un grupo vio noticias negativas durante tres minutos antes de las 10 de la mañana; el otro grupo vio durante tres minutos noticias enfocadas en soluciones y en la capacidad de adaptación ante situaciones adversas. Entre los videos que vio el segundo grupo estaba la historia de unos chicos que trabajaban duro para tener éxito en una competencia escolar y la de un hombre de 70 años que recibía su certificado de terminación de estudios primarios luego de haber reprobado el examen decenas de veces. Seis horas después, a todos los participantes se les envió un cuestionario que debían contestar dentro de las siguientes dos horas. La encuesta contenía métricas de psicología positiva para medir, entre otras cosas, el estrés y estado de ánimo. El estudio encontró que las personas que vieron noticias negativas en la mañana tuvieron un 27% más de probabilidad de considerar que su día había sido desafortunado, en comparación con el grupo de condición positiva.

Los investigadores que realizaron el estudio consideran que las noticias negativas influyen en la forma en que las personas encaramos el trabajo porque nos muestran una imagen de la vida ante la que nos sentimos impotentes. A esta actitud se la relaciona con el bajo desempeño y con la inclinación a la depresión.

¿Qué hacer? ¿No leer el periódico? No es posible porque necesitamos estar informados. Pero sí podemos hacer algunas cosas que nos ayuden a mitigar esta situación:

1. Empezar el día reflexionando sobre las cosas buenas que tenemos: nuestra familia, los amigos, un lugar para descansar, un trabajo.

2. Desactivar, aunque sea por breve tiempo, las alertas noticiosas en el celular: la inmediatez de las redes sociales puede llegar a ser abrumadora.

3. Oxigenar nuestro cerebro antes de leer el diario o ver las noticias en la televisión para disipar el humo negro del negativismo que pueda encontrar en esos medios.

4. Crear un compromiso familiar de no contar malas noticias hasta después del desayuno. Ese es momento ideal para cargarnos de optimismo para el resto del día.

En fin, es cuestión de pensar más en positivo. Por nosotros y por quienes nos rodean. ¡Recuerde que no todo está perdido!

SOBRE LA AUTORA

Patricia León González es MBA por el IDE Business School y Licenciada en Sistemas de Información por la Escuela Superior Politécnica del Litoral de Ecuador.

Compartir articulo

Submit to FacebookSubmit to Google BookmarksSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn

Comentarios