La reforma del Estado plantea desde la Constitución del año 2008, entre otros, cuatro retos fundamentales en los siguientes aspectos: Ordenamiento territorial y división político administrativa; Reasignación de Competencias, Descentralización Fiscal; y, Representación política y participación social.Se plantea entonces una nueva división político administrativa basada en la planificación con una asignación clara de competencias exclusivas para cada nivel de gobierno una representación política fundamentada en la corresponsabilidad y nuevas herramientas de participación social a partir de la creación de regiones que luego de una planificación adecuada puedan optar por un proceso autonómico. No queda claro aún el tema de los recursos parece que nuevamente los procesos de descentralización fiscal se ven relegados por su complejidad. El nuevo Código Orgánico de Organización Territorial Autonomía y Descentralización resulta ser un reto y, por ende, una gran oportunidad para resolver varios temas relacionados con los recursos y el sistema tributario a ser instrumentado.

La actual reforma del Estado no implica una simple reestructuración administrativa o la renovación de la gestión pública, por el contrario implica una dimensión política de reorganización del poder y una profunda transformación cultural de todos los actores lo que se ha dado en llamar el poder real vs. el poder formal o, en otras palabras, el poder ciudadano vs. el poder político. Parte entonces esta reforma del Estado de una estrategia de gobernanza.

Gobernanza Descentralizada

"Es el arte o manera de gobernar cuyo objetivo el logro de un desarrollo integral, es decir, en lo humano, económico, social, político, cultural, institucional, ambiental; un desarrollo sólido, estructural y consistente a lo largo del tiempo (sostenible), promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, sus niveles de gobierno, la sociedad civil y el mercado, a fin de lograr una economía solidaria y menos dependiente. "La gobernanza descentralizada debe buscar, impulsar y promover, gobernabilidad en lo político, equidad en lo social, competitividad en lo económico, identidad en lo cultural, potencialidad en lo territorial y sostenibilidad en lo ambiental.". No cabe duda que el proceso de descentralización en América Latina supone uno de los mayores cambios en la idea de Estado con regiones o ciudades regiones fuertes, competitivas y equipotentes. Se rompe con la histórica concepción de las relaciones políticas, sociales y económicas basadas en el centralismo y se cambia hacia un paradigma basado en la importancia de una gobernanza descentralizada como proveedora de desarrollo humano e igualdad. A pesar de ello, el cambio no se ha producido equilibradamente en todos los países de la región y existen muchas diferencias en la forma en que cada país ha construido su edificio institucional descentralizado.

En Ecuador existen dos razones importantes que se pueden esgrimir a favor de un proceso de reforma del estado a partir de regiones autónomas, una primera tiene que ver con la necesaria búsqueda de un nuevo equilibrio territorial, político y socioeconómico que permita contrarrestar el excesivo peso de las dos metrópolis que permita a su vez la construcción de un país policéntrico que integre territorialmente de una manera adecuada al país y que haga de su espacio mucho más equitativo, solidario y justo.

Una segunda razón responde a la necesidad de un nivel político, administrativo y territorial intermedio. Se esperaría que las nuevas regiones no solamente tengan una talla geográfica intermedia, entre el nivel nacional y el provincial o local sino, sobretodo, que sean legítimas intermediadoras, eficaces y fuertes entre esos niveles.

No es posible hablar de desarrollo si el crecimiento no contribuyea mejorar las condiciones de vida de toda la población,especialmente de los más pobres

En definitiva lo que se busca es construir territorios equipotentes y competitivos.

Por otro lado el esquema trata de recuperar lo local como el espacio donde debe gestarse el desarrollo humano en los países. Las élites locales recuperan su función de dinamizadoras del  territorio y su cuota de responsabilidad para garantizar una buena gobernanza local. La idea subyacente en este cambio de paradigma es doble. Por un lado, es una nueva concepción de que las relaciones no pueden desarrollarse desde una lógica centralista y que se debe caminar hacia una gobernanza descentralizada o multinivel. Por otro lado, los gobiernos locales, deben contar con los actores locales para gestionar las nuevas atribuciones que les demanda el mundo en el siglo XXI. Es por tanto, el paso del gobierno a la gobernanza local.

Territorios Inteligentes y Mundialización

"Los territorios inteligentes o competitivos son aquellos capaces de dotarse de proyectos de ciudad o de región para lograr el equilibrio justo, descubrir su singularidad y construir sus propias ventajas competitivas en un marco global. Cualquier ciudad o región, al margen de su tamaño y nivel de infraestructura puede ser un "territorio inteligente" ("smartland"). En defi nitiva el territorio inteligente convoca a la mejor capacidad de sus habitantes para adelantarse en las propuestas innovadoras sobre los potenciales de los recursos existentes, para mejorar y facilitar la vida y la calidad de vida de los habitantes (seres humanos y especies biológicas existentes); en consecuencia, para resolver los problemas que genera la vida en sociedades.

¿Qué capacidad tiene las ciudades o ciudades regiones para modificar su inserción en la mundialización?

Las transacciones internacionales de bienes y servicios son cada vez más el resultado de procesos productivos originados en las ciudades-regiones, dado que algunos sectores productores de bienes transables ganan en competitividad mientras otros sufren el efecto contrario, los resultados de la globalización sobre las ciudades será diferenciado. Las grandes ciudades presentan ventajas importantes para modificar su inserción en un mundo globalizado, dentro de las cuales se cuentan:

a) Estructuras productivas diversificadas. Grandes ciudades o ciudades regiones tienen estructuras productivas muy diversificadas;

b) Las ciudades productivas son generadoras por excelencia de capital de vida: El dominio de las técnicas y las tecnologías, se convierte en el primer factor que explica la competitividad; y,

c) Densidad institucional: Importa tanto el tejido institucional como su densidad que permite que los mecanismos de buen gobierno y gobernanza descentralizada funcionen adecuadamente, generen cohesión social (buen vivir) y se reproduzcan en el largo plazo.

Tres factores serán determinantes en el desencadenamiento de dinámicas locales y de gobernanza descentralizada que pueden dar origen a sistema productivos locales (SPL) competitivos:

a) Actores en presencia: Los sistemas productivos locales –SPL- se caracterizan como "formas organizacionales" que comprenden proximidad geográfica, organizacional e institucional que realizanmuy bien las pequeñas y medianas empresas a diferencia de las relaciones que establecen las grandes firmas y entre ellas, con sus trabajadores y con los poderes políticos locales

b) Estratégia de dos actores: Las de empresarios y autoridades locales, van a determinar, en gran medida, las posibilidades de consolidación de los SPL.

c) Gobernabilidad institucional: La gobernabilidad de un territorio resulta de la articulación entre actores e instituciones que permite que las estrategias de unos y otros se alineen al modo de gobernanza del territorio. Este es uno de los componentes fundamentales de una estrategia de gobernanza descentralizada.

Una reflexión final

El desarrollo social requiere de un crecimiento compatible con la conservación y adecuada utilización de los recursos naturales, que al mismo tiempo aumente la contribución de los grupos más pobres y vulnerables al proceso. Un crecimiento que contribuya a disminuir la pobreza y a reducir la desigualdad, creando oportunidades económicas para los pobres en el corto plazo mediante el apoyo a la generación de ingresos y el acceso a los recursos físicos y en el largo plazo a través de políticas educativas y de capacitación de calidad que contribuyan a romper la transmisión intergeneracional de la pobreza. No es posible hablar de desarrollo si el crecimiento no contribuye a mejorar las condiciones de vida de toda la población, especialmente de los más pobres. Y eso hay que hacerlo intencionalmente. No se da como resultado del libre juego del mercado. Crecimiento económico, sin desarrollo social, sin democracia y equidad, no es sostenible en el largo plazo.

El Ecuador debe asumir el reto de plantearse, por primera vez, ser un interlocutor en el concierto de las naciones. Normalmente se ha mal seguido o mal copiado los modelos que han tenido éxito en otros contextos sin ubicarse en su real dimensión de país único con características territoriales, de recursos (naturales y humanos) y de capacidades de trabajo únicos. Cualquier opción deberá acercarse a lineamientos de desarrollo en ciencia y tecnología que fortalezca esos valores, de opciones de trabajo y permita la trascendencia de la cultura, como aconteció en los orígenes históricos de la población que  ocupó estos territorios. La construcción de territorios inteligentes bajo una estrategia de gobernanza descentralizada, en consecuencia va de la mano con la mundialización de lo justo, de la equidad interterritorial, de la inclusión social, del respeto a los otros, incluido el ambiente natural y de un desarrollo social sostenible.

Diez Directrices para construir territorios inteligentes en función del ser humano y de la naturaleza

  1. Fundamento en derechos
  2. Política social integral
  3. Perspectiva de ciclo de vida
  4. Enfoque de territorio
  5. Búsqueda de la universalidad
  6. Apuesta por la inclusión social
  7. Administraciones transparentes
  8. Sistema Integral de Protección y Seguridad Social
  9. Solidaridad y corresponsabilidad
  10. Sostenibilidad

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