En el 2001 Goldman Sachs, quien inventó la sigla BRIC (Brasil, Rusia, India y China), señaló que este grupo de países representaría el 10% del PIB mundial al concluir la década. Pero en 2007 ya registró el 15%; y alcanzará el 18% en 2010.En 2005, por primera vez desde la Revolución Industrial, más del 50% del PIB mundial correspondió a los países emergentes; y en los cinco años previos a la crisis (2002-2007) contribuyeron con el 80% del crecimiento de la economía global.

Las economías emergentes son la fuente del 15% de las empresas transnacionales y además dejan de ser plataforma de exportación de productos industriales de baja tecnología y se convierten en gigantescos mercados internos que se expanden por el aumento del número de consumidores; y a los que dirigen sus bienes de alta tecnología y servicios sofisticados los países avanzados.

Goldman Sachs calcula que la clase media global de los países emergentes (con ingresos entre US$6.000 y US$30.000 anuales) crece 70/80 millones por año, dos tercios en Asia-Pacífico; y prevé que, en 2030, 2.000 millones de personas se habrán incorporado a esta clase media global. Este nuevo mecanismo de acumulación que encabeza el BRIC implica que tanto EEUU como el resto del mundo avanzado se inclinan a los servicios y la alta tecnología.

Teoría del desacople más fuerte

El mundo está cada vez más conectado entre sí, a través del capital humano, del conocimiento, de la tecnología de la información, de los flujos de capitales, etc. Por ello, en un mundo en que EEUU desempeña un papel preponderante en la economía global, no es realista imaginar que un país pueda subsistir despegado de él.

Pero, los BRIC ocupan el 25% del territorio mundial, concentran más del 42% de la población mundial y se acercan rápidamente a ser economías mundiales.

Estos países han mantenido elevadas tasas de crecimiento en los últimos años, entre 2000-2007 fueron cercanas al 8% en promedio; el comercio en el grupo ha aumentado un 500% desde 2003; han contribuido alrededor del 36% en el crecimiento global y, además en su conjunto tienen aproximadamente US$2,8 billones en reservas, cerca del 40% de las reservas mundiales.

Esa vitalidad observada en los BRIC motivó la aparición de teorías que pronosticaban un proceso de desacoplamiento entre estos países y el de las economías avanzadas,para indicar que estas economíasemergentes quedaban al margen de la  crisis y seguirían creciendo, compensando incluso el retroceso de EEUU y Europa.

Aunque al principio la catalogaron como una teoría pintoresca y se fue a pique durante 2008 y hasta principios de 2009 debido al fuerte impacto inicial que tuvo la crisis subprime en los BRIC, cobra cada vez más fuerza cuando se ve más allá de la coyuntura actual. Hay desacople; no como un mecanismo automático, sino como un lento proceso de desarrollo que está cambiando la hegemonía económica global.

Mientras EEUU y Europa luchan por salir del endeudamiento, el desempleo y la deflación, los países BRIC se abren paso con su propia dinámica de desarrollo. De acuerdo a pronósticos de largo plazo, se estima que China podría superar a EEUU en 2027 (13 años antes que el pronóstico inicial) y que los demás BRIC superarían a todo el conjunto del G7 para ese mismo año. Por ello, Brasil, Rusia, India y China se han convertido en un factor de estabilidad y crecimiento, logrando producir un desacople del eje EEUU-Japón-Europa.

El impacto de la crisis

La crisis subprime de EEUU estalló en el verano de 2007 y se convirtió en una crisis financiera global después de la bancarrota de Lehman Brothers en septiembre de 2008; causando en todo el mundo una desaceleración económica.

Los EEUU, la zona del euro y Japón cayeron en recesión en el 2008, situación que se mantendrá, en el mejor de los casos, al menos hasta finales del 2009. En estas condiciones mundiales, el impacto de la recesión global se observó también en las economías emergentes, incluyendo los BRIC, pues enfrentaron una reducción del crecimiento y un aumento de las salidas de capital.

Sin embargo, en 2009 el producto interno bruto (PIB) de los países BRIC aumentará en US$549 millones y según el Deutsche Bank, China continuará siendo la economía de mayor crecimiento este año, con tasas de 7%-8%; la India podrá mantener un crecimiento de alrededor de 5%; la desaceleración de Brasil será más notable con una contracción de -2% y Rusia, experimentará un decrecimiento mayor de -4% durante 2009.

Es verdad que la demanda de productos de Brasil y China se ha reducido, el sector de servicios de la India está afectado y que la fuerte dependencia de Rusia en el sector de los hidrocarburos ha sido golpeada por la caída de los precios. Pero, lo positivo de estas economías es superior a lo negativo, pues para competir, estos países han fortalecido la educación, la inversión extranjera directa, el consumo doméstico, la división de los ingresos y el espíritu de empresa doméstico.

En consecuencia, los BRIC tienen altos  superávits en el comercio internacional así como reservas en moneda extranjera que crean un amortiguador en las recesiones económicas. Los gobiernos utilizarían estas reservas para incrementar el gasto, que se traduce en un aumento de la confianza de los consumidores y de la demanda.

En negocios internacionales y comercio los cuatro países son muy diferentes. Goldman Sachs estima que India y China serán oferentes mundiales de tecnología y servicios; mientras que Brasil y Rusia serán dominantes en la economía mundial como oferentes de materias primas, aunque ya han empezado a aumentar de manera estupenda sus parques industriales.

Se presume así que el paso siguiente,  será la cooperación dentro del BRIC puesto que Brasil y Rusia juntos constituyen los mayores surtidores de materiales y alimentos al mundo.

BRASIL

El índice Bovespa que aumentó sin cesar desde 2002 hasta alcanzar un récord histórico en mayo de 2008 –siendo una de las bolsas que más se valorizó en ese período; desde ese momento comenzó a caer aceleradamente, presentando una enorme volatilidad. Esta es una de las bolsas que más se devaluó en todo el mundo con los últimos saltos de la crisis internacional.

El volumen de créditos ha disminuido a una velocidad alarmante y en algunos casos, como la oferta de dólares a los sectores exportadores, se han interrumpido directamente. Los principales fondos de inversión brasileños también sufrieron enormes pérdidas.

Ha existido mucha fluctuación, y hay señales de desaceleración económica. Sin embargo, Brasil tiene hoy en día un gran volumen de reservas y por primera vez en la historia económica del país, no habrá crisis cambiaria, gracias a la tasa cambiaria flotante.

Por otro lado, la economía brasileña se beneficiará indirectamente del repunte de la actividad en China a través del aumento de precios de las materias primas industriales. Pero su recuperación está sujeta al mercado cambiario. El real se depreció fuertemente en 2008, afectado por la fuga de capital extranjero. Si bien la situación ha mejorado, una nueva caída del real tendría un fuerte impacto sobre la deuda de las empresas privadas denominadas en moneda extranjera. Las renegociaciones de crédito, muchas de ellas en 2009, estarán en condiciones financieras menos favorables, que podrían pesar sobre la inversión. Brasil deberá aliviar su política monetaria; afortunadamente, tiene los medios.

RUSIA

Los mercados bursátiles también cayeron. Pero dado el gran volumen de reservas que el país posee, así como la acción coordinada que el gobierno ruso ha puesto en práctica inmediatamente para inyectar liquidez a la economía a través de cuatro bancos principales, existe la percepción de confi anza. Los emprendedores se enfrentarán a enormes desafíos, pero este país está razonablemente bien posicionado para soportar la tormenta.

Dada la gran importancia de los commodities en la economía rusa poco diversificada, la atención se ha centrado en el sector de materias primas, energía y minería.

El gobierno ruso actuó de un modo bastante organizado, objetivo y coordinado, restaurando de cierta forma la confianza en el sistema bancario al aumentar la liquidez del sistema. Garantizó los depósitos y anunció que hará recortes en los impuestos de exportación, fortaleciendo la economía. También ha realizado inversiones signifi cativas en infraestructura pública y gastos en los segmentos  menos sofisticados de la economía para garantizar el empleo. El gobierno se ha  comportado de forma proactiva y ha hecho un excelente trabajo de planificación objetiva, que ya está en fase de implantación. Y ya empieza a haber las primeras señales de liquidez en la economía, fortalecida también por la recuperación del precio del petróleo.

CHINA

Siendo el mayor país en desarrollo y una economía impulsada por la exportación, ha sido imposible para China esquivar los efectos de la crisis financiera y económica.

En primer lugar, es altamente dependiente de las exportaciones, por ello la debilidad de la demanda externa ha impactado la economía. En segundo lugar, a finales del 2008 el banco central chino tenía reservas de divisas por valor de US$1,95 trillones, de los cuales una gran parte estaban en bonos del tesoro de EEUU. En tercer lugar, para evitar una desaceleración, el gobierno chino podría retrasar o incluso cancelar algunas políticas de ajuste estructural, necesarias para asegurar el crecimiento sostenible de la economía.

La crisis hizo que todo el mundo pusiera el pie en el freno, y China no es ninguna excepción. Sin embargo, puede ser la oportunidad que China estaba esperando para desacelerar un poco el crecimiento económico, reducir la inflación y pasar suavemente a una situación económica de consumo interno.

En este sentido, el gobierno chino ha tomado medidas oportunas para mitigar el impacto de la crisis financiera mundial. Desde el tercer trimestre de 2008, las autoridades chinas adoptaron una combinación de una activa política fi scal y una política monetaria débil. Si bien se estimulará el crecimiento a corto plazo, aún hacen falta ajustes estructurales que transformen el modelo de crecimiento chino. El paquete de estímulo fiscal para mantener el crecimiento del PIB asciende a US$586 billones.

Durante el primer trimestre de 2009, el crecimiento de China ha sido de 6% anual, una cifra alta, pero tomando en cuenta los estándares chinos, es un cuasi estancamiento. Sin embargo, algunos indicadores de actividad han mejorado en los últimos meses: hay que tomar en cuenta un repunte en la producción manufacturera, también la desaceleración de la caída de las exportaciones, el crecimiento del crédito e incluso el crecimiento de las ventas al por menor.

En consecuencia, la economía china parece responder al plan de relanzamiento de inversiones masivas en infraestructura. Por otro lado, los precios de producción se redujeron en casi un 5% en el primer trimestre, lo que confirma el exceso de capacidad industrial, principalmente para la exportación.

En el mediano plazo, China se beneficiará de un cambio de fondo: el desarrollo de la demanda interna, objetivo ya reafirmado por el gobierno.

INDIA

La India, uno de los pocos países capaces de mostrar año tras año las tasas de crecimiento del 10%, fue duramente golpeada por la crisis y el atentado de Bombay (noviembre 2008) añadió una carga psicológica en la confianza de las empresas.

Esto se vio reflejado en una caída considerable de los mercados bursátiles. El índice de la bolsa Indú cayó más del 50%. Sin embargo, las expectativas de crecimiento siguen por encima del 5%, tal vez 6%.

El sector inmobiliario se ha visto seriamente perjudicado a causa de la contracción del crédito y se ha evidenciado una caída de la demanda interna. Por lo tanto, es un sector que requiere mucha vigilancia debido al exceso de apalancamiento.

Para 2009, se pronostican dos escenarios:  no poco probable de una crisis generalizada de pagos, el otro más de consenso sobre una recuperación moderada durante los próximos tres años.

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